Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030

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    A través de la Resolución N° 1036/2021 de la Secretaría de Energía (la “Resolución 1036/21”), publicada en el Boletín Oficial el 1 de noviembre pasado, la Secretaría de Energía (“la Secretaría”; “la SE”) aprobó el documento “Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030” (“los Lineamientos”).

         El documento elaborado establece conceptos que deberán ser utilizados para lograr definir el contenido de futuras resoluciones técnicas en la materia, así como resolver situaciones no contempladas expresamente por las normas vigentes, y abrir la posibilidad a futuros debates que enriquezcan el contenido de los propios Lineamientos.

         El trabajo está dividido en seis secciones. En la primera, se exponen los antecedentes vinculados a las cumbres internacionales y los compromisos climáticos asumidos por el país. En la segunda sección, se realiza una revisión bibliográfica y estadística de la agenda climática y energética a nivel global. Se analizan también los límites y oportunidades de la transición energética para países periféricos. En la tercera sección se describe la situación energética, socioeconómica e institucional del país. En la cuarta sección se detallan la visión, los objetivos y los lineamientos de la transición energética nacional. En la quinta sección se presentan los escenarios energéticos al 2030 y los resultados esperados. Por último, en la sexta sección se presentan las conclusiones del trabajo.

Para la elaboración de este documento de referencia, la Secretaría presupone a la matriz energética de la República Argentina como “un vector central de su desarrollo económico, por lo cual la política económica y la energética deben tener un enfoque conjunto y articulado, asumiendo como un desafío la integración de los seis objetivos de política económica que caracterizan una estructura productiva: inclusión, dinamismo, estabilidad, federalismo, soberanía y sostenibilidad, dentro de un programa de transición energética que contemple las restricciones macroeconómicas que tiene nuestro país y logre convertirse en una hoja de ruta frente a los problemas sociales, productivos y energéticos que estructuralmente condicionan la calidad de vida de nuestro pueblo”.

Los Lineamientos contemplan dos escenarios de transición energética para el año 2030. Uno, denominado “REN 20”, bajo el cual se alcanzaría un 20% de participación de fuentes renovables en la generación de electricidad y otro, denominado “REN 30”, en el cual dicha participación alcanzaría un 30 %. El escenario “REN 20” implicaría la instalación de nueva potencia instalada por 8.700 MW, en tanto que el escenario “REN 30” implicaría la instalación de nueva potencia por 11.875 MW. El escenario “REN 30” conllevaría un aumento significativo de las inversiones requeridas y de las divisas demandadas, en relación con el (más realista) escenario “REN 20”.

Para completar ambos escenarios se estima que, inicialmente, se completarán aproximadamente 1.650 MW de los proyectos (de RenovAr, Res 202 y MATER) que todavía no fueron ejecutados y se encuentran en proceso de negociación. Adicionalmente, para cumplir con el escenario REN 20, se necesitarán 3.375 MW adicionales de potencia renovable y para el cumplimiento del escenario REN 30, 6.550 MW de potencia renovable. En ambos escenarios se contempla el cumplimiento de la Ley de Generación Distribuida Nº 27.424, con 1.000 MW de potencia al año 2030.

Los Lineamientos prevén una activa participación del gas natural en el proceso de transición energética – tanto en lo que se refiere al reemplazo de combustibles líquidos derivados del petróleo para la generación eléctrica y la movilidad vehicular, como su utilización para la generación de hidrógeno -, con el consiguiente desarrollo masivo de los recursos gasíferos con los que cuenta el país.

Los Lineamientos advierten que los escenarios planteados son de carácter dinámico, pudiendo modificarse sus resultados en función de los cambios ocurridos en el contexto nacional e internacional.

Para acceder a la Resolución SE No. 1036/2021 haga click aquí.

En caso de requerir mayor información, no dude en contactarse con María Inés Corrá, Cristian Galansky y Fernando Brunelli.


“Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030”


1.    Objetivos Generales

Los Lineamientos establecen seis objetivos de política energética para la transición, para caracterizar una matriz energética que sea inclusiva, dinámica, estable, federal, soberana y ambientalmente sostenible.

2.    Lineamientos Estratégicos

La Secretaría de Energía propone las siguientes líneas de acción para cumplir con los objetivos propuestos:

a) Eficiencia energética: se desarrollarán medidas con el objetivo de reducir en hasta un 8,5 % el consumo de electricidad y gas en todos los sectores de la economía al año 2030, por medio de usos más eficientes del consumo energético.

b) Energía limpia en emisiones de gases de efecto invernadero (GEI): de concluirse los proyectos de inversión en generación de electricidad, se logrará que la potencia instalada de fuentes energéticas bajas en emisiones supere el 55 % de participación en la generación eléctrica, desplazando las centrales térmicas menos eficientes y más contaminantes. Se proyecta un “sendero de descarbonización” que se manifestará en una reducción cercana al 50 % de la intensidad de carbono de la matriz energética respecto de la actualidad..

c) Gasificación: se implementarán medidas tendientes a gasificar consumos energéticos hoy abastecidos por medio de combustibles líquidos derivados del petróleo.

d)    Desarrollo de capacidades tecnológicas nacionales: aprovechamiento de los recursos nacionales en materia energética para potenciar desarrollos científicos, tecnológicos y productivos.

e) Resiliencia del sistema energético: se prevé el acceso a energía asequible, a través de la ampliación de la red eléctrica y la promoción de la generación distribuida, tanto en entornos rurales como urbanos, para reducir la vulnerabilidad de la población ante eventos extremos.

f) Federalización del Desarrollo energético: se prevé la participación activa de las provincias en la planificación y desarrollo de conglomerados productivos de generación energética a partir de energías renovables y limpias en emisiones de GEI.

g) Estrategia nacional para el desarrollo del hidrógeno: se incorpora una hoja de ruta para impulsar un complejo productor y exportador de hidrógeno como nuevo vector energético, que utilice como materia prima básica al gas natural, y pondere otros recursos disponibles para su producción. Se destaca la necesidad de contar con nueva potencia renovable para la producción de hidrógeno verde, así como infraestructura para el almacenamiento y transporte hacia los puntos de consumos finales.

3.    Escenarios Energéticos al 2030

El Documento incorpora dos escenarios de oferta energética, así como los requerimientos de inversión de cada uno. En ambos escenarios se desarrollan medidas en búsqueda de mitigar el impacto de las emisiones.

a)    Presupuestos para la elaboración de los Escenarios:

La Secretaría de Energía consideró los siguientes presupuestos y/o proyecciones para la elaboración de los escenarios que se expondrán más abajo:

  • Crecimiento del PBI del 2 % i.a. de largo plazo

  • Crecimiento de la demanda eléctrica entre el 1,7 y el 2,4 % i.a.

  • Crecimiento de la demanda de gas natural entre el 1,7 y el 3,5 % i.a.

  • Crecimiento de la demanda de combustibles en el orden del 2,3 % i.a.

  • La producción de gas natural para abastecimiento local crece entre 2,4 y 3% i.a. del 2019 al 2030. La producción de petróleo, para abastecimiento local, crece entre 3,4 y 6% i.a. para el mismo periodo

  • No se realizaron estimaciones de exportaciones de petróleo ni gas natural

  • Crecimiento del parque automotor en 5,2 MM de vehículos. La participación de autos y vehículos medianos a GNC se considera en un 27% del total, a esto se le adiciona la conversión a GNC de los buses de corta distancia. Los cortes con biocombustibles se mantienen en función de la normativa vigente

  • Crecimiento de la población nacional en el orden del 1 % i.a. Se contabilizan para el 2030 unas 49,4 MM de personas. Los hogares ascienden a la suma de 17,3 MM. La cobertura de gas natural para los mismos es del 63%

  • La participación de la generación eléctrica de fuentes térmicas pasa del 61% en el 2019 al 40,3% en el escenario más moderado, y al 30,7% en el segundo escenario

b)    Énfasis en la demanda eléctrica y de gas natural:

Para el período 2022-2030 la Secretaría estima un crecimiento anual del consumo eléctrico del 2,4 %, alcanzando los 168 TWh en el escenario vigente, cuyo incremento podría reducirse a 155 TWh (a una tasa del 1,7 %  i.a.) si se aplican diversas medidas de eficiencia energética como las que se expondrán en el siguiente apartado. El sector con mayor crecimiento es el de usuarios residenciales, con un 3,7 % de crecimiento anual acumulado.

         Por otra parte, en cuanto a la demanda de gas natural se estima que el consumo final de gas natural para el período 2022-2030 tendría un incremento de 2,7 % anual acumulado en el escenario más conservador, y de 3,6 % en el escenario ambicioso explicando la diferencia por la mayor participación del uso de gas en el sector transporte.

         De acuerdo con las estimaciones efectuadas por la Secretaría, la demanda de gas natural residencial, incluyendo las políticas de eficiencia en el consumo que se expondrán en el siguiente apartado, se elevaría de 28,1 MMm3/d en 2019 a 39,6 MMm3/d en el 2030, a una tasa anual acumulativa de 2,4 %.

         En el caso de la demanda de gas natural para el sector transporte se proyecta una mayor penetración del GNC así como la difusión del gas natural licuado (GNL) para su utilización en el transporte de larga distancia (de cargas y de pasajeros).

         Simulada la aplicación de estas políticas, se obtiene un incremento del consumo de gas natural vehicular, que pasaría de 6,7 MMm3/d en 2019 a 21 MMm3/d en 2030 en el escenario más ambicioso, alcanzando un 20 % en la participación sobre la demanda total.

c)    Medidas de Eficiencia Energética:

Las medidas de eficiencia energética proyectadas por la Secretaría buscarían incentivar y promover el uso racional y eficiente de todas las fuentes que configuran la matriz energética argentina. Esto tendría como efecto directo la disminución en el consumo de energía que se hubiese realizado para satisfacer los mismos servicios, generando un ahorro en términos agregados.

         (i) Eficiencia en el sector residencial:

         La Secretaría de Energía estima que dentro del sector residencial se encuentran las mayores posibilidades a la hora de obtener ganancias de eficiencia de las medidas a implementar a través, entre otras de: 

  • medidas de aislación edilicias que permitan un ahorro en los gastos de refrigeración y/o calefacción de entre 40 y 50 %

  • un Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas, introduciendo la Etiqueta de Eficiencia Energética en los inmuebles como instrumento para brindar información y generar incentivos para la adecuación de los mismos a los estándares fijados

  • sustitución de equipos de conservación de alimentos, promoviendo el recambio de artefactos con antigüedad mayor a 8-10 años

  • reemplazo de calefones y termo-tanques para el calentamiento de agua sanitaria

  • incremento de tecnología LED en el parque de iluminación y recambio de luminarias menos eficientes

  • economizadores de agua

(ii) Eficiencia en el sector industrial:

         El impacto estimado de las medidas en este sector tenderá a repercutir no solo en recambio de bienes de capital más eficientes sino en reingenierías y mejoras de procesos productivos en general, orientado a los principios de la Industria 4.0 y potenciando la mejora continua, la competitividad y el desarrollo industrial. Se articulan la implementación de Sistemas de Gestión de la Energía (“SGEN”), generación de capacidades, promoción de la implementación de diagnósticos energéticos y medidas de eficiencia puntuales.

         (iii) Eficiencia en el sector transporte:

         Las iniciativas planteadas para este sector se encuentran dirigidas a vehículos de carga pesados, transporte de pasajeros y a vehículos livianos particulares. Estas medidas se centrarían en promover:

  • el uso racional y eficiente de los vehículos de transporte de pasajeros y de carga

  •  las tecnologías más eficientes en el parque automotor y reemplazo del parque viejo

  • la sustitución de fuentes energéticas, mejorar la calidad del combustible y penetración de nuevas tecnologías

  •  los cambios en los patrones de movilidad en el transporte de pasajeros urbano interurbano

d)    Barreras de Implementación:

La Secretaría de Energía advierte que todas las medidas de eficiencia energética antes desarrolladas se enfrentan a una serie de limitaciones o barreras para su eficaz implementación, tales como:

  • integración tecnológica y disponibilidad de divisas: necesidad de importar componentes o artefactos que no se producen localmente

  • acceso a la información: desconocimiento y complejidades de acceso a la misma por parte del sector usuario

  • educación y concientización: el usuario no lo considera importante

  • económicas: las opciones de artefactos o materiales energéticamente más eficientes son demasiado costosas en comparación con las tradicionales

  • etiquetas de eficiencia energética difíciles de comprender y comparar

e)    Oferta de Energía Eléctrica: Escenario REN 20:

Este escenario consiste en un escalamiento de la participación de las energías renovables en la matriz eléctrica, en línea con una tendencia fundada en las capacidades nacionales, consistente con la estabilidad macroeconómica (menor demanda de divisas) y a un ritmo de incorporación de nueva potencia en sintonía con el crecimiento de la demanda eléctrica. Así se alcanzaría un 20% de abastecimiento con energías renovables lo que implicaría una incorporación de nueva potencia instalada por un total de 8.700 MW.

Se estipula que los resultados teóricos del modelo REN 20 serán los siguientes:

1.    Las emisiones del sector energético serían como máximo 201,4 MtO2e. Este resultado en emisiones es un 9% inferior respecto a las proyecciones estimadas en 2019.

2.    La reducción en la intensidad de carbono de la matriz eléctrica se encontraría cercana al 50% con respecto a la intensidad del promedio de los últimos años.

3.    Las energías bajas en emisiones superarían a los combustibles fósiles en la generación de energía eléctrica, representando al menos el 55% del total. El porcentaje de participación  de la generación renovable no convencional en la matriz de energía eléctrica alcanzaría el 20%.

f)     Oferta de Energía Eléctrica: Escenario REN 30:

Este escenario consiste en la incorporación de potencia renovable que alcanzaría el 30% de participación en la generación eléctrica para el 2030. Para ello se requeriría la adición de 11.875 MW (3.175 MW más que en REN 20), a un ritmo más acelerado que el demandado por el mercado eléctrico, aumentando significativamente las inversiones requeridas y las divisas demandadas.

Los resultados teóricos esperables del modelo REN 30 serían los siguientes:

1.    las emisiones de gases de efecto invernadero del total del sector energético disminuirían hasta alcanzar un total de 194,1 MtCO2e

2.    la intensidad de carbono de la matriz eléctrica disminuiría en más del 60% respecto a la intensidad promedio de los últimos años

3.    la participación de las energías bajas en emisiones sería superior al 65%, llegando al 30% de energía renovable no convencional

Tanto en REN 20 como en REN 30, la preponderancia en la incorporación de las energías limpias bajas en emisiones es casi absoluta. Así, el primero incorpora un 95% de energía limpia, mientras que el segundo un 96%.

A su vez, ambos escenarios logran reducciones considerables en el sub sector Generación de Energía Eléctrica, reduciendo su participación en el total de emisiones del sector energético en comparación al año 2016. En este sentido, en el caso del el REN 20 del 52,7% y el REN 30 la reducción es del 64,2%. 

g)    Inversiones:

Respecto a las inversiones en cada escenario, se estima que: 

  • las inversiones de potencia instaladas en el escenario REN 20 requieren u$s 9924 mientras que el REN 30 requieren u$s 13970 millones

  • las inversiones en operación del parque de generación eléctrica y mantenimiento requiere de una inversión de aproximadamente u$s 188 millones en el caso del REN 20 y de u$s 268 millones para el escenario REN 30

  • las inversiones en transporte eléctrico en el escenario REN 20 ascienden a u$s 2875 mientras que en el caso del REN 30 se estima en u$s 5575
    las inversiones en infraestructura gasífera en la Etapa I del Plan TransportAR, prevista para ejecutarse desde el año 2021 hasta el 2023, prevén inversiones en gasoductos por 3.371 millones de dólares